FE, TRADICIÓN Y COVID EN POTOSÍ

FE, TRADICIÓN Y COVID EN POTOSÍ

Por: Waldo Vargas Reyes

(RK-93 Radio Kollasuyo) “Perdona a tu pueblo señor. Perdona a tu pueblo perdónale señor” fue uno de los cánticos que se escucharon la noche del jueves santo, donde cientos de personas junto a sus familias y amigos visitaron los templos de la Merced, San Martin, Catedral, Santo Domingo, Concepción, Copacabana, entre otros, donde fueron armados los altares con mucha devoción en el frontis como al interior de los mismos. Es decir que una vez más se impuso la fe, la tradición en estos tiempos de la COVID19.

Agradeciendo a Dios, las y los potosinos y bolivian@s recordaron la Última Cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavo los pies dándonos un ejemplo de sencillez y servicio a los demás. En este encuentro con sus apóstoles Jesús se quedó con todos en el pan y en el vino, es decir que nos dejó su cuerpo y su sangre y es a partir de ese entonces que se instituye la Eucaristía como el regalo de Amor al prójimo, el Sacerdocio y el servicio del laico. También se conmemoró la oración de Jesús en el Huerto. En síntesis, festejamos el gesto de Jesús y de todos aquellos hombres y mujeres que dedican su vida a servir de manera humilde y extraordinaria a los demás cumpliendo el último mandamiento de Cristo. “Hagan esto en conmemoración mía”.

Pero, también en nuestro caminar y visita a los templos, vimos con mucha alegría a muchos jóvenes con sus palmas en la mano, las cuales fueron preparadas por mujeres potosinas que se apostaron al pie de las aceras de los diferentes templos como signo de reencuentro entre los potosinos con su fe y de recuerdo se sacaban imágenes con su selfie. Pero también, los devotos católicos asistieron a los templos con sus mascarillas contra la propagación del nuevo coronavirus, COVID-19, haciendo colas en el templo de Santo Domingo.

Asimismo, y de acuerdo al Padre de los jóvenes potosinos Francisco Dubert “Paco” en su obra “El Evangelio en tu vida” (pág 77 a 78) nos recuerda que el jueves santo es un día muy importante en el que recordamos algo que es fundamental en la vida cristiana. Jesús quiso que el pan y el vino consagrados, sean su mismo cuerpo y sea el alimento de todos los cristianos para que tengamos una vida cristiana.

Al lavar los pies, Jesús hace un acto de servicio, entonces los que se alimentan con el cuerpo de Jesús, tienen que tener actitudes de servicio a los demás, Y colocando con un ejemplo señala: “Conocí a una señora que nunca faltaba a las misas, se emocionaba incluso una semana recordando los padecimientos de Jesús, pero tenía una empleada a quien le daba un sueldo miserable estaba siempre humillándola diciendo que era una ignorante, que no sabía nada, esa señora recibe el cuerpo de Jesús, pero le falta la actitud de servicio, la actitud de estar al servicio de los demás y de no despreciar a nadie”.

En consecuencia hoy al recordar la semana santa tenemos que vivirla con profundidad, aprovechar esta ocasión para arrepentirnos de nuestros pecados, es muy importante recibir el sacramento de confesión para estar limpios, para tener una fiesta de pascua que tenga realmente un profundo sentido cristiano.

¿Qué ocurrió el Viernes Santo?

De acuerdo con las escrituras, el viernes fue el día en el que Judas Iscariote entregó a Jesucristo a los romanos, por lo que este fue apresado y llevado ante Poncio Pilatos, quien, por ese entonces, era el prefecto de la provincia de Judea.

Una vez puesto ante el líder romano, éste escuchó que la multitud clamaba por la muerte de Jesús, así que decidió poner a consideración del pueblo la vida del Mesías y la de Barrabás, un hombre que había sido apresado por haber participado en un motín en el que se había cometido un homicidio.

La gente, a gritos, eligió que se liberara a Barrabás y que Jesucristo fuera condenado, por lo que Poncio pudo “lavarse las manos” de la condena al “hijo de Dios”.

Luego de su proceso, los soldados romanos le quitan la ropa a Jesús y le ponen la corona de espinas y lo obligan a cargar la cruz en su espalda ante la multitud, que lo escupe durante su procesión. Una vez llega al Monte Gólgota, Jesucristo es crucificado junto a dos ladrones: Dimas y Gestas.

La biblia cuenta que, horas después, Jesús murió en la cruz, lo que generó que el cielo se oscureciera y que hubiera un terremoto en todo el mundo. Luego, José de Arimatea reclamó su cuerpo a Poncio Pilato, quien se lo entregó para realizar las rituales relaciones con la muerte.

De este modo, José cubrió el cuerpo del Mesías con una manta y lo llevó a una cueva, que fue sellada con una piedra, de la que, según las escrituras, salió resucitado.

Pueblos del Sur, en Semana Santa 2021.

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